Puede que así sea, pero con este diccionario le ayudarás a entenderte a la
perfección.
La autofoto de toda la vida ahora se
llama selfie. Vamos, hacerse una foto a uno mismo con tu propia cámara o
móvil, y si además se une más gente por detrás, mejor que mejor.
Que no te enteras, papá, que ahora lo que se lleva es ser
hipster ¿Y qué demonios es eso, se preguntará? Pues ni más ni menos que
una nueva subcultura urbana que se caracteriza por su amor a todo lo
alternativo e independiente. Nada de escuchar a David Bisbal y ver
películas de Crepúsculo. Cuanto más raro y desconocido, mejor.
¿Mira de forma extraña a tu prima de doce años que se vuelve loca cada vez que suena
alguna canción de Bieber por la radio? Tendrás que explicarle que es
una belieber. Lo mismo se aplica a las fans de otro de los grupos de
moda, One Direction, que en su caso se hacen llamar directioners.
En la última entrega de los premios MTV Video Music
Awards, la cantante Miley Cyrus escandalizó por el provocativo baile que se
marcó junto a Robin Thicke. A esta manera tan sensual de mover las
caderas delante de un chico se le llama twerking.
El mundo de la moda se sirve de multitud de palabras
en inglés para poner nombre a cosas que perfectamente lo tienen en
castellano, pero que dicho en el idioma de Shakespeare parece que queda más
estiloso. Veamos: leggings: las mallas de toda la vida, shorts: pantalones cortos, clutch: bolso de mano, pumps: tacones.
El mundo de la gastronomía también se deja llevar cada vez
más por los anglicismos. Si a tu padre le pides que te haga muffins para desayunar, aclárale mejor que te refieres a las magdalenas; si le pides cupcakes, explícale que les eche por encima crema de
colores; y si lo que te apetece son unas cookies no tendrá más que echarles unas gotitas de chocolate. ¡Buen provecho!
Esta es mi aportación para que cada vez que digáis a vuestro padre alguna de estas palabras, no os ponga cara de póker.
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